técnicas energéticas

Los Mandalas

Los Mandalas son símbolos ancestrales y acompañaron
al hombre a lo largo de la historia, interactuando en el campo
energético de él, así como el del ambiente en el cual se encuentra.
Ellos modifican y armonizan la energía en su entorno,
independientemente de nuestra voluntad, y con el paso del tiempo
pueden llegar a provocar profundos cambios.
Cada Mandala representa el Universo o el todo que se
encuentra dentro de él. La línea externa, separa lo “sagrado” de lo
“profano”. Divide lo que forma parte de su campo
energético de lo que no, como si fuera un espacio donde las
fuerzas de la naturaleza se instalan alterando y mejorando
nuestras vibraciones y las del ambiente. Tienen la capacidad, por las formas concéntricas de absorber, transmutar y expandir la energía a su alrededor. La cromoterapia es fundamental a la hora de componer formas y
colores.
El punto central del Mandala es el principal, es allí que se
concentra la fuerza, y es para donde se conducen naturalmente
nuestros ojos, llamando nuestra atención. Es
por eso que son tan útiles para meditar.
Si alguien quiere entrar en sintonía con un Mandala debe prestar
atención a su respiración, y a través de ella se absorbe el
PRANA, o energía vital. Tranquilizando el ritmo respiratorio,
se calman el corazón y la mente, produciendo un estado de
armonía para transitar la observación y recibir una
mayor cantidad de energía.
Quizas le agrade tener un Mandala simplemente por ser
un diseño bonito, pero seguro irradiará su energía
en el ambiente en el cual fue colocado, dejándolo más limpio,
tranquilo y armonizado. Convertirá en un templo su
lugar preferido.
¡A ponerlo en práctica!

Mi agradecimiento a Marcela Granzella, artista plástica y creadora de maravillosos Mandalas. marcelagranzella@yahoo.com.br

Anuncios

El símbolo OM

Tantas veces escuchamos hablar del OM como equivalente de la meditación, o lo vimos representado gráficamente.¿Pero sabemos bien de qué se trata?
El “OM” representa una palabra que lo es todo. Puede interpretarse como el equivalente de la luz blanca, en la cual se pueden encontrar todos los colores del arco iris. Es lo que fue, lo que es y lo que será.
El grafismo deriva de una letra sánscrita, donde la curva inferior larga simboliza el estado de sueño, la curva superior, el despertar, y el centro, el dormir profundo y sin sueños. La medialuna creciente es la representación del poder creador mágico, la ilusión, y el punto es el estado trascendental.
Las tres letras A, U y M (tal cual es originalmente), simbólicamente, representan la creación, preservación y destrucción. De igual manera la trinidad, de la que hablan muchas religiones. Después de pronunciar la palabra Om viene un sonido prolongado, mmm, que vibra; Es entonces la totalidad que se manifiesta como una triplicidad: es la fuente, el sostén y la fuerza.
Para el hinduismo el OM el sonido que ordena la energía.
Este sonido es la primera manifestación de todo y OM es el primero, del cual luego emergen todos los demás, ya sean de la música o del lenguaje.
La práctica de la meditación en OM lleva a un estado de liberación energética.

Una de las razones frecuentes de distintos trastornos de salud es el estrés. Al efecto que causan las presiones cotidianas en nuestro cuerpo se suman la mala alimentación, el poco tiempo para el descanso o la recreación, los hábitos tóxicos, etc. Las manifestaciones más frecuentes son jaquecas, dolores de espalda, tensión en el cuello, mareos, problemas digestivos, debilidad en el sistema inmunológico, hipertensión arterial, infecciones, entre otros.
La reflexología no cambia en sí nuestro ritmo de vida, pero es una interesante técnica que va relajando los puntos relacionados con cada órgano del cuerpo, y mejorando de este modo su funcionamiento. Trabaja no solo el síntoma, sino que bajando los niveles de estrés, llegamos a la causa que los provoca.
Después de un tratamiento reflexológico la persona se sentirá más tranquila, y con una mayor armonía, también reflejada en su parte mental y emocional. A la vez, con una mejor predisposición para enfrentar los efectos de la vida diaria, aunque es bueno además poder ver en qué otros aspectos podemos trabajar para tener una mejor calidad de vida, y por ende estar más sanos.

La energía de Reiki nos armoniza a nivel, físico, mental y emocional, despertando nuestro poder de autosanación. Todos tenemos dicha capacidad, pero casi siempre está oculta por la contaminación que vamos sufriendo a lo largo de la vida Los distintos modelos de pensamiento que inconscientemente creamos, o que recibimos, muchas veces son los que no nos permiten avanzar. Cuando dejamos actuar a la energía de Reiki, ésta nos ayudará a cambiar lo necesario para lograr una mejor calidad de vida.
Después de recibir una sesión de Reiki se podrá observar una mejoría en el estado físico, energético y psicológico. Se llega a lograr una relajación profunda, y una sensación de alegría y bienestar, mejorando su ánimo y produciendo armonía.
Esta técnica alivia dolores y reduce la intensidad, acelera los procesos de cicatrización, y aplaca los infecciosos o inflamatorios. También es útil en estados de ansiedad, depresión, insomnio, miedos, al lograr profundos niveles de relajación. Se lleva a cabo una desintoxicación que puede manifestarse en una depuración orgánica, o produciendo a veces ganas de llorar, cambios de humor, etc. Siempre son liberaciones de energías y los efectos pasan rápidamente para dejar lugar una placentera sensación de armonía interior.
Puede aplicarse en paralelo con cualquier otro tratamiento.
No abandonar los tratamientos médicos mientras se recibe Reiki, ya que es una técnica COMPLEMENTARIA, aplicable a personas sanas o enfermas,
Resumiendo lo dicho, el Reiki revitaliza la propia energía, sin producir efectos contraproducentes ni acostumbramientos.

La respiración es la más trascendente de nuestras funciones, porque si no respiramos, no podemos vivir.
Todas las células del cuerpo necesitan oxígeno para su trabajo, y a su vez desprenderse del anhídrido carbónico resultante de su actividad. El intercambio gaseoso entre el organismo y el medio externo recibe el nombre de RESPIRACION, y se produce en los pulmones.
La toma de conciencia de la práctica respiratoria, tiene una gran importancia dentro de la MEDITACION, no solo porque éste proceso da vida al cuerpo, sino también porque aporta el prana o energía vital.
Realizando diariamente ejercicios respiratorios podemos alcanzar una plenitud física, emocional y mental.

La ceremonia del té

La ceremonia del té es un ritual budista, practicado por la población del Japón, China y Corea, para lograr armonía, relajación y concentración en lo importante de la vida.
Quien realice la ceremonia debe estar familiarizado con las variedades de té, además del kimono, la caligrafía, el ikebana, la cerámica, y un amplio abanico de disciplinas y artes tradicionales. Se requieren también conocimientos de gestos y posturas adecuados, la manera apropiada de tomar el té, y la conducta general en la sala o casa de té.
Busca mediante la práctica lograr tener equilibrio y respeto por todo ser viviente y por el planeta. Cada instrumento que se usa es especial y tiene un significado propio. La ceremonia durante la cual se toma té verde es una forma de meditación.
Los principios de esta ceremonia son: armonía, respeto, pureza y tranquilidad

ARMONIA: si no logramos encontrarla estamos en conflicto. Dicho conflicto requiere nuestra atención y energía, nos hace perder enfoque y por lo tanto nos aleja de la felicidad.

RESPETO: cuando hay armonía puede haber respeto. Cuando logramos el enfoque como resultado de la armonía y hay felicidad es más fácil respetar, a otros y a nosotros mismos.

PUREZA: cuando hay armonía y respeto podemos tener pureza, de pensamientos, de corazón. No es algo sencillo, porque cuanto más conflictos tenemos. Mayor cantidad de malos pensamientos surgen, y por lo tanto menos respeto.

TRANQUILIDAD: una vez logramos tener armonía, respeto y pureza, encontramos la tranquilidad.


Somos seres de energía, cohabitando tanto con las energías propias de otros seres, como con las que fluyen en los distintos ambientes en los cuales vivimos, trabajamos o nos movemos en nuestras actividades. Por ello es muy importante tratar de permanecer en lugares armónicos y limpios, sobre todo nuestro hogar, dónde pasamos mayor tiempo.
Lo primero que hay hacer es ordenar el espacio, encontrar un sitio para las cosas, regalar lo que no se usa ya, tirar lo que no sirve, llevar a arreglar lo que está roto.
Y para comenzar, una vez que tomamos conciencia de la importancia de la limpieza, puede hacerse en un día un gran orden general, ambiente por ambiente. Como segundo paso limpiar a fondo, sabiendo que la suciedad implica mala energía. Utilizar vinagre blanco o alcohol en todas las superficies lavables, azulejos, pisos, paredes, puertas, ventanas y especialmente en los objetos de vidrio o espejos, ya que absorben mucha negatividad. Aspirar el polvo si es necesario.
Una vez terminado esto, podemos armonizar con un sahumerio, encendiendo carbones con incienso, cantando o haciendo sonar mantras, colocando un hornillo con esencias, velas blancas, una fuente de agua, o cuarzos en cada ambiente. También podemos poner imágenes con mandalas que impliquen paz, abundancia o equilibrio. La energía de Reiki es muy útil, si estamos iniciados en ésta técnica japonesa.
Dado que la energía se mueve constantemente, hay que repetir con frecuencia estas limpiezas para tener siempre buenas vibraciones en nuestro lugar.
Manos a la obra y armonías!